
Dícese de la persona que susurra o el artefacto utilizado para susurrar poemas en distintas ocasiones sociales, preferentemente vía pública.
Dicho artefacto ha sido ideado por un grupo francés e importado y adaptado por cada apropiador del mismo.
De sencilla creación e infinitas posibilidades, este tubo de cartón al que usted podrá prestarle su boca u oreja, si el azar se pone de su lado, es extendido como un puente poético cada vez que uno quiera.
3 comentarios:
Estoy esperando mi poema susurrado.
Diablos.
grosas!
Yo quiero uno n.n
Publicar un comentario